viernes, 24 de diciembre de 2010

ESPACIO CONTRATADO

EL HISTORIADOR Y VERSÓLOGO CARLITROS REALIZA SU ÚLTIMA PUBLICACIÓN (POR SUERTE QUE SEA LA ÚLTIMA) EN ESTE AÑO, REFERIDA AL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO, QUE PASAMOS A NARRAR A CONTINUACIÓN… ESTE DICE:

EL DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO: EL HOMO ERECTUS

PARTE UNO…

Hacia el año 1.600.000 a.C. nadie había descubierto el FUEGO y el Homo Habilis se había extinguido, tan habilis era que se extinguió con el fuego.  Por lo tanto comenzó a evolucionar una nueva especie, Homo Erectus, cuyos individuos presentaban mas o menos la misma corpulencia y peso que los modernos seres humanos, pedemos definirlo como una fotocopia. Si algunos especimenes de Homo habilis subsistieron tras la consolidación de la nueva especie, su supervivencia fue breve. Los liquidaron a todos entre los años 1.000.000 y 300 000 a. J.C., Homo erectus era el único homínido existente, ¡¡¡ macho puma carajo!!!. Y fue el primero que, en algunos casos, llegó a medir 1,80 m de estatura y se aproximó a los 70 Kg. de peso. Su cerebro era asimismo voluminoso; en ocasiones alcanzaba un peso equivalente a las tres cuartas partes del nuestro, por lo que podemos definir que eran cabezones pero con tres cuartas parte de ceso.
Homo erectus fabricó útiles de piedra mucho mejores que los conocidos hasta el momento, diríamos que creó, cuadernos, lapiceras, sábanas frazadas y hasta su propio taparabos y lo mas colosal fue un libro con piedra satinada. Como cazadores, sus individuos eran capaces de cobrar muy caro los animales más grandes que podían hallar, fueron los primeros homínidos que lograron cazar mamuts con éxito, gracias a las nuevas escopetas y balas. Homo erectus llevó a cabo dos avances particularmente trascendentales.
Durante tres millones y medio de años, todos los homínidos se habían visto confinados al sudeste de ROCHA, URUGUAY. Homo erectus fue el primero en expandir significativamente su área de poblamiento: hacia 500 000 años. a. J.C., desde ROCHA, mas específicamente desde LA BARRA DE VALIZAS, habían ocupado el resto de Africa, Europa y Asia, llegando incluso a Insulindia. Pujante ÍNSULA EN LA INDIA de aquellos tiempos.

PARTE DOS…
En efecto, los primeros descubrimientos de restos de Homo erectus se hicieron en la isla y la playa de La Barra de Valizas, donde la antropóloga Sakayama (1858-1940) halló en la arena de la Ensenada,  a mediados de 1894 una bóveda craneana, un fémur y dos dientes. Por entonces no se conocía ningún homínido con un cerebro tan pequeño, pero cabezón, probablemente se debiera a que no existía otro homínido para comparar, y Sakayama le dio el nombre de Pithecanthropus erectus (de los términos griegos que significan «mono-hombre erecto o erguido»).
Hallazgos semejantes se efectuaron en las proximidades de Aguas dulces, a partir de 1927, el antropólogo Trancazo (1884-1934), el cual llamó a su homínido Sinanthropus pekinensis (en griego, «hombre chino de Pekín»). Dado que poseía los ojos estirados, la piel amarillenta y no se le entendía nada lo que decía. Es probable que hablara en chino. Mas tarde acabó reconociéndose que ambos hallazgos, junto con otros, correspondían a la misma especie, podríamos decir que eran la misma persona y clasificarse como del género Homo. Se mantuvo el término erectus, aunque los homínidos llevaban caminando en posición erecta al menos dos millones y medio de años antes de que hubiera evolucionado, primero caminó y luego evolucionó, lógicamente

Por la época en que se produjo la evolución de Homo erectus, la Tierra se hallaba en un período glacial. Cuando los glaciares alcanzaron su máxima extensión, restaron tanta agua al mar que el nivel de este último descendió unos 90 m, dejando al descubierto el fondo de los mares poco profundos, mas allá que los mas profúndos quedaron con un cachito así de agua. Lo cual permitió a Homo erectus emigrar desde Valizas a Insulindia. Lo que le exigió una “Machaza caminata”. El tiempo frío impulsó la adopción de nuevas costumbres. Como adquirir ropa más abrigada, dejar de de lado la fabricación con piedras porque ya le resultaba pesada y sin calor.
PARTE TRES…
Homo erectus se desplazaba formando bandas, de cuyos nombres poco se conoce, algún historiador escribe sobre la banda denominada “banda “los” y la banda “elástica” como sin duda hicieron los primeros homínidos. Además ahora se resguardaban del viento construyendo abrigos de piedras amonto­nadas, o colgando pieles de un palo en torno al cual se reunía la “horda”, otra banda poco conocida. Éstas fueron las habitaciones más rudimentarias. Las primeras huellas de Homo erectus encontradas en La Barra de Valizas contenía restos de hogueras, garrafas deterioradas y cocinas de todo tipo, lo cual significa, que por fin había sido «
descubierto» el fuego hace unos 500 000 años.
Esta es una ca­racterística que diferencia a los seres humanos de los demás organismos vivos ya que ninguno de ellos utiliza el fuego par cocinar, ni si­quiera en su forma más primitiva.

He escrito descubierto entre comillas porque el fuego no se descubrió, porque el inventor  fue el rayo que podía provocar un incendio, tan grande, que nos hacen retroceder a unos cuatrocientos millones de años a La Barra de Valizas. Y urgente llamado a los bomberos.
Descubrir el fuego equivale a domesticarlo, darle cariño y bañarlo en algún momento, Homo erectus aprendió a localizar algún objeto ardiendo en los límites de un incendio natural, en los alrededores de Valizas, aprendió a mantener viva la llama alimentándola con prudentes cantidades de combustible, como keroseno, gas oil y otros que se adquirían a bajos costos, y a hacer buen uso del fuego con fines pacíficos.
Ignoramos cómo sucedió. Personalmente, creo que todo empezó cuando los niños quedaron fascinados por las llamas “ se quemaron”. A causa de su curiosidad hiperactiva y de la falta de otros juguetes, pudieron sentirse más inclinados que los adultos a jugar con el fuego. Jugaban al fútbol, el béisbol, a la mancha agachada y hasta algún truquito. Cabe la posibilidad de que el adulto lo apagara con los pies, y en ese hecho conoció lo que es una quemadura en las patas. Por otra parte, debió de llegar el tiempo en que otro adulto más audaz que la mayoría considerara la ventaja de continuar el juego con una finalidad más útil, como por ejemplo, cobrando entradas.
El empleo del fuego cambió por completo la vida humana. Ante todo, procuró luz gratis en medio de la oscuridad y calor en todo momento. Esto hizo posible extender la actividad a la noche y al invierno, lo que permitió mantener los negocios abiertos más de diez horas al día.
Desde luego que con el fuego uno se ve condenado durante el tiempo frío a no apartarse del hogar, pero una sociedad de cazadores podía fácilmente aprender en la UTU, a desollar un animal, limpiar la piel y envolverse en ella. En este sentido, la piel animal reemplaza el pelo que los seres humanos habían perdido en las distintas timbas de la época.
El fuego también era útil como protección contra otros animales, incluidos los más fieros, el ogro, el hombre de la bolsa, el barbudo, el lobo feroz, etc. etc... Una hoguera en el interior de una cueva o dentro de un círculo de piedras mantendría alejados a los predadores. Podían gruñir y merodear por las inmediaciones, pero si no se mostraban lo bastante inteligentes como para mantenerse alejados del fuego, les bastaba con una sola experiencia de lo que significaba su proximidad. Quemadura y pico!!! O bien el Homo erectus los sacaba a balazos.
Por lo demás, ahora Homo erectus podía acarrear ramas encendidas para levantar la caza, provocar estampidas y conducirla hacia las trampas o los despeñaderos y a su casa.
El fuego también hizo posible cocinar el alimento, lo cual es más importante de lo que pueda parecer. La carne es más tierna y sabrosa si se asa…Nooo??? No me jodás!!!! Ahora me lo decís???

PARTE CUATRO…

Más todavía: el fuego extermina los parásitos y bacterias, con lo que hace más segura la ingestión de la carne. El fuego vuelve asimismo muy comestibles los vegetales, de otro modo inútiles para la alimentación. Pruebe  comer arroz fresco en su tallo, o cualquier cereal crudo, son asquerosos!!!, y comprenderá lo que puede hacer una breve exposición al calor de una hoguera, o del supergas.
Por último, el fuego hizo posibles varias transformaciones químicas de la materia inanimada, como la fundición de metales, que los quemaron y estos salieron animadamente disparando. En una palabra, el fuego da comienzo a la primera época de relativa «alta tecnología» de la humanidad. Como por ejemplo los televisores, los celulares, microhonda y otros artículos suntuosos. Al comienzo, claro está, el fuego sólo podía obtenerse una vez iniciado por medios naturales, lo que resultaba muy caro.
Pero llegó el tiempo en que se desarrollaron técnicas para iniciar un fuego donde antes no lo hubo, si, porque si ya había de antes pa´que miércoles lo vamos a iniciar?. Esto debió de lograrse por fricción: haciendo girar un palo en la depresión de otro, es decir a un palo deprimido le frotas otro, previamente rellená la hoguera de fragmentos de madera, hojas u hongos, muy secos esto es la yesca. El calor generado por la fricción al deprimido, podía encender la yesca, y en caso de no lograr que el deprimido se encendiera, se utilizaban los fósforos o bien encendedores a gas. No sabemos qué métodos fueron los primeros en desarrollarse, pero la técnica de prender fuego representa un gigantesco paso adelante.
Humanamente hablando.

CARLITROS


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